9 de mayo de 2026 // Bats’i Lab
Ante el dolor de la mirada. Reconstruirse tras el desplazamiento
@Ángeles Torrejón
Ante el dolor, la mirada. Reconstruirse tras el desplazamiento reúne 34 fotografías que abordan distintas experiencias de desplazamiento forzado en Chiapas. La exposición pone en diálogo el trabajo de Luvia Lazo, Ángeles Torrejón, José Ángel Rodríguez, Isaac Guzmán y Carlos Ogaz, cuyas imágenes recorren diferentes momentos y territorios para acercarnos a las historias de quienes han tenido que abandonar sus hogares y comunidades.
Más allá de mostrar el desplazamiento como una cifra o un fenómeno abstracto, la exposición busca acercarse a sus dimensiones humanas: la pérdida del territorio, la ruptura de los vínculos comunitarios, la incertidumbre y el dolor, pero también las formas de resistencia y reconstrucción que surgen después del desarraigo.
Las fotografías atraviesan distintas generaciones y contextos del estado de Chiapas. Algunas documentan acontecimientos y momentos concretos; otras se detienen en los rostros, los espacios cotidianos y las huellas que deja el desplazamiento. Juntas construyen un recorrido por una problemática que, lejos de ser reciente, forma parte de una historia prolongada de violencia y despojo en el territorio.
La exposición fue organizada por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), en colaboración con el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba) y Bats’i Lab. El encuentro entre estas organizaciones y las distintas prácticas fotográficas que reúne la muestra permite generar un espacio de reflexión sobre la relación entre imagen, memoria y derechos humanos.
Desde Bats’i Lab, participar en este proyecto supone continuar explorando la fotografía como una herramienta para preservar memorias y abrir espacios de escucha. Frente a historias marcadas por la pérdida, mirar también puede ser una forma de reconocer, acompañar y devolver un lugar a quienes han sido desplazados.
Ante el dolor, la mirada no pretende hablar por quienes aparecen en sus fotografías. Propone, más bien, detenerse ante sus historias y preguntarnos qué significa mirar el dolor de otras personas, cómo se construyen estas memorias y qué responsabilidad asumimos cuando las convertimos en imágenes.